Pasan las horas de desvelo y niebla,
recostado en los recuerdos y las sombras.
Como viajeras errantes llegan las lágrimas,
como formas borrosas los efímeros deseos...
A veces deseara que entre tanta muerte
un respiro de paz me recordara la luz,
a veces quisiera que entre tanta sombra
un impaz de música se hiciera presente...
Las noches borrascosas se han vuelto mi cobijo,
las fieras de la mañana mis lazarillos fieles,
las llamas dantescas mi fogata en el invierno...
Así se deambula por mis acres lugubres y agudos,
las Parcas enjutas son mis amantes fieles
y los granizos del recuerdo mi lecho póstumo...
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