sin pedir un Norte...
Conocí una Dama corriendo por la vida,
sin pedir la Muerte...
Conocí un ser lidiando con el Amor,
sin pedir Esperanza...
Conocí un ente revolucionado todo,
sin pedir fusil alguno...
Conocí un poeta cantando adolorido,
sin pedir la pluma...
Y me conocí a mí, golpeado, delirante,
sin pedir Lágrimas...
Y me veo, férrea estatua de acero rojo,
pidiendo la pluma cual fusil...
Y me veo, erguido como roble viejo,
pidiendo lágrimas como Norte...
Y me veo, con la Muerte en hombros
pidiendo sólo Esperanza...
pidiendo solamente un canto vivo,
para revolucionar todo...
16/06/2003
No hay comentarios:
Publicar un comentario