El canto de un ogro…
Eslovas para Alejandra…
¿Han oído alguna vez en el repicar de las campanas
una voz lastimera que grita: “Esta es otra infeliz mañana”?
¿Han visto con ojos perplejos dentro de tanta maraña
el reflejo áureo de una lanza que alimenta la campaña?
A veces dentro de tanta sombra y luz camufladas
se es perciben innacibles violencias y caricias,
palabras que tienen a ser filosas como voraces espadas,
domos de carne maltrecha que desean ser raigambre…
Y doblan las campanas como ancianas enfermas
desplegando un polen enfermo y virulento
que poco a poco consumen las fuerzas del cuerpo.
Dentro del destierro de la soledad y la desdicha,
las hadas aún creen en formas bizarras
y los ogros siguen soñando encontrar magias arcanas
para transformar los desiertos en praderas vigorosas.
¡Pobres estúpidos de nosotros los ogros míticos,
algún día comprenderemos que la magia se nos niega
como se nos niegan los laúdes en días de sordera!
Algún día la magia vendrá a visitarnos y le diremos
–Vete de aquí maldita enferma de esperanzas yertas,
hija de ciegos ojos y tactos frívolamente cortados,
hemos renunciado al desconsuelo de la espera,
hemos abordado el barco de la resignación
sin mayor desconsuelo que saberlo todo perdido,
hemos deambulado demasiado por los campos
encontrando únicamente el destierro que sólo
saben acoger los muertos en sus cantos últimos.
Y le hemos dicho a la noche que su negrura es falsa,
que entre las sombras hay luces fugaces escondidas,
que tienden caminos hermosos hacia la muerte,
y que hay oscuridades precisas y lúgubres
que tienden caminos tétricos hacia la vida…
Los sueños son simplemente espejismos
y las sensaciones de amor simplemente distracciones
porque no existe amor real que sepa abrazarnos
porque no existe amor capaz de sernos sincero,
porque no existe amor lumínico que pueda
encendernos entre tanta escoria una vela infinita,
porque no existe amor para un ser estúpido
que lo único que desea hacer es realmente amar…
Y podrán después mirar en los cañones rocosos
algunas formaciones hijas de la erosión de los vientos,
con formas de lágrimas y manos cansadas,
y somos aquellos que hemos amado tanto como podemos
y lo único que recibimos son los soplos del viento.
Y podrán después encontrar en los pantanos
enredaderas con forma de abrazos abiertos,
pequeños lagos cargados del moho del olvido
y somos aquellos que hemos encontrado
en las formas del destierro y de la muerte
la capacidad de amar aún cuando somos
simples hijos del agua, de la espera y la paciencia
que aunque la muerte sabe besarlos abiertamente
seguiremos esperando una poda o un pez pequeño
que les haga sentir que somos más que un capricho,
más que un objeto burdo que por mandato del Azar
sin que a nadie le importe está posado, existiendo…
una voz lastimera que grita: “Esta es otra infeliz mañana”?
¿Han visto con ojos perplejos dentro de tanta maraña
el reflejo áureo de una lanza que alimenta la campaña?
A veces dentro de tanta sombra y luz camufladas
se es perciben innacibles violencias y caricias,
palabras que tienen a ser filosas como voraces espadas,
domos de carne maltrecha que desean ser raigambre…
Y doblan las campanas como ancianas enfermas
desplegando un polen enfermo y virulento
que poco a poco consumen las fuerzas del cuerpo.
Dentro del destierro de la soledad y la desdicha,
las hadas aún creen en formas bizarras
y los ogros siguen soñando encontrar magias arcanas
para transformar los desiertos en praderas vigorosas.
¡Pobres estúpidos de nosotros los ogros míticos,
algún día comprenderemos que la magia se nos niega
como se nos niegan los laúdes en días de sordera!
Algún día la magia vendrá a visitarnos y le diremos
–Vete de aquí maldita enferma de esperanzas yertas,
hija de ciegos ojos y tactos frívolamente cortados,
hemos renunciado al desconsuelo de la espera,
hemos abordado el barco de la resignación
sin mayor desconsuelo que saberlo todo perdido,
hemos deambulado demasiado por los campos
encontrando únicamente el destierro que sólo
saben acoger los muertos en sus cantos últimos.
Y le hemos dicho a la noche que su negrura es falsa,
que entre las sombras hay luces fugaces escondidas,
que tienden caminos hermosos hacia la muerte,
y que hay oscuridades precisas y lúgubres
que tienden caminos tétricos hacia la vida…
Los sueños son simplemente espejismos
y las sensaciones de amor simplemente distracciones
porque no existe amor real que sepa abrazarnos
porque no existe amor capaz de sernos sincero,
porque no existe amor lumínico que pueda
encendernos entre tanta escoria una vela infinita,
porque no existe amor para un ser estúpido
que lo único que desea hacer es realmente amar…
Y podrán después mirar en los cañones rocosos
algunas formaciones hijas de la erosión de los vientos,
con formas de lágrimas y manos cansadas,
y somos aquellos que hemos amado tanto como podemos
y lo único que recibimos son los soplos del viento.
Y podrán después encontrar en los pantanos
enredaderas con forma de abrazos abiertos,
pequeños lagos cargados del moho del olvido
y somos aquellos que hemos encontrado
en las formas del destierro y de la muerte
la capacidad de amar aún cuando somos
simples hijos del agua, de la espera y la paciencia
que aunque la muerte sabe besarlos abiertamente
seguiremos esperando una poda o un pez pequeño
que les haga sentir que somos más que un capricho,
más que un objeto burdo que por mandato del Azar
sin que a nadie le importe está posado, existiendo…
23/03/2006
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