miércoles, 27 de junio de 2007

A la ausencia en una noche tibia de ébano, vital y pura…

Cuando en el ébano de la tibia noche, amada,
a puerta cerrada quemábamos nuestros cuerpos,
entre llamas fugaces y aromas de inciensos,
y armonías hermosas en noches de alcohol,
en noches de vino, amor, en fin de bohemia,
sobre tu cama repleta de los pétalos de las rosas
del jardín, del invierno de noches frías y amor,
erradicábamos como enfermos el frío de los huesos,
era invierno, lo sé, y tu cama florecía de primavera.
Recuerdo tu sonrisa de oro, que opacaba la luna,
y tus ojos verdes en cielo, las únicas estrellas.
Hoy, en esta noche tibia de ébano, vital y pura,
en tu cama afloran los zarzales, agudos y fríos,
y mi alma vacía los contempla acariciables,
vacía, como nuestro escondite, pues en tu ausencia,
se ha cubierto por un grueso manto de escarcha…

18/03/2002

No hay comentarios: