miércoles, 27 de junio de 2007

Canto al amado Olvido odiado...

Al tenaz olvido que corre en los
terrenos del amor Imposible...


He deseado odiarte como odio al árbol
que vive fijo sobre el suelo, impávido.
He deseado odiarte como odio siempre
al duro género humano, el género nuestro,
por ser tan animal y declararse humano.

He deseado odiarte como odio al viejo
que se aferra a sus preceptos añejos
buscando evitar un inevitable cambio.
He deseado odiarte como odio al niño
que juega ingenuo sin poder ver el mundo.

Y te he odiado, a veces, como odio yo,
con un amor inmenso y fiel eternamente,
pese a que sé bien, no puedo amarte.
Y te he odiado, a veces, por no querer
dormir contigo el sueño eterno y frío.

Y te odio como odio al cruel Destino,
que separa nuestros pasos cada vez más,
pese a que deseo permanecer eterno
a tu lado como un astro de luz nula
en el fondo del hoyo negro del tiempo.

Y te odio, como yo odio siempre al Todo,
que se posa como un muro irremediable,
profundamente alto, enormemente abismo,
y te odio por ser a quién más amo, odio
como odian las Musas el mejor Canto.

Y las horas y los segundo transcurren
como potros indómitos en la pradera,
colándose por los poros cual agujas,
se ciernen sobre las Musas, el Todo,
el Abismo, el Sino, sobre la Nada...

Y la vida sigue trasladándose como
las cosas que no tienen mucho sentido,
las que no tiene Norte o punto alguno,
como la vida cuando declaraste olvido,
y odio, como al inclemente Azar odia uno...

Odio el saber que mis canto no llegan
a tus oídos como tus palabras a los míos.
El conjugado del Todo, cae siempre
sobre mis hombros cansado y golpeados
por los golpes de los amores perdidos...

Y qué de la Vida, puedo decir: "sigue igual",
pero yo, con esta pluma y con esta lengua,
no puedo diferir del equilibrio obtenido,
con este tiempo de lustros y largas leguas,
por un deseo acérrimo de lograr el Olvido...

El Destino sigue cruel como siempre a sido.
El Todo sigue presente como en pesadillas.
La Vida transcurren como un río envenenado.
El Azar es inclemente como fue siempre.
Y aquí estoy yo, postrado, tendido de rodillas...

He deseado odiarte con este amor infinito.
Y te he odiado, a veces, como odio yo.
Y te odio, como yo odio al feroz Olvido.
y te odio por ser a quién más amo, odio
como odian las Musas el mejor Canto.

08/05/2003

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